jueves, 30 de julio de 2015

Fragmento de “Sexus” de Henry Miller

Fragmento de “Sexus” de Henry Miller


Entonces confesó algo que era –bien lo sabía yo- una puñetera mentira, pero aun así, interesante. Una de esas “deformaciones” o “trasposiciones” propias de los sueños. Sí, cosa bastante curiosa, las otras chicas, verdad, sintieron lástima de ella… lástima de haberla metido en aquél fregado. Sabían que no estaba acostumbrada a acostarse con todo quisqui. Así, que pararon el coche y cambiaron de asiento para que se sentara delante, con el tipo peludo, que hasta entonces había parecido decente y tranquilo. Ellas se sentaron detrás en las rodillas de aquellos hombres, con las faldas alzadas, mirando hacia delante y, mientras fumaban sus cigarrillos y reían y bebían, les dejaba ponerse las botas.
“¿Y qué hizo el otro tipo, mientras sucedía eso?”, me sentí obligado a preguntar al final.
“No hizo nada”, dijo. “Le dejé que me cogiera la mano y le hablé lo más rápido que pude para quitárselo de la cabeza.”
“Venga, hombre”, dije, “déjate de cuentos. A ver, ¿qué hizo? ¡Cuenta!¡Cuenta!”
Bueno, el caso es que le tuvo cogida la mano mucho tiempo, lo creáis o no. Además, ¿qué podía hacer? ¿Es que no iba conduciendo el coche?
“¿Quieres decir que en ningún momento se le ocurrió parar el coche?”
Claro que sí. Lo intentó varias veces, pero ella lo convenció para que no lo hiciese… Ése era el rollo. Estaba pensando desesperadamente cómo pasar a la verdad.
“¿Y al cabo de un rato?”, dije, para allanar el terreno.
“Pues, de repente, me soltó la mano…” Hizo una pausa.
“¡Sigue!”


miércoles, 29 de julio de 2015

Amo a la mujer, no caben dudas

Amo a la mujer, no caben dudas

“Amo a la mujer, no caben dudas.
Su gesto de inocencia permanente
y la tibia redondez que habita su cintura.
Amo a la mujer que me precede
y su origen oscuro
que acentúa
mi búsqueda inconsciente
de la esperma.
Amo a la mujer,
que quede claro
el ritmo inteligente de sus dudas
y esa forma de llevar su contextura...
Amo a Victoria Brill,
poeta y guerrillera
y a las burguesas
que no conocen su nombre
de bandera...
Amo a la mujer
que al sur del cielo
espera y avanza
indetenible.
Amo a la mujer
en la certeza
de que la libertad en este continente
estallará en el simple
girar de su pollera”.

Reynaldo Sietecase



martes, 28 de julio de 2015

La Patria .... Julia Prilutzky Farny

La Patria .... Julia Prilutzky Farny


Se nace en cualquier parte. Es el misterio,
- es el primer misterio inapelable -
pero se ama una tierra como propia
y se quiere volver a sus entrañas.


Allí donde partir es imposible,
donde permanecer es necesario,
donde el barro es más fuerte que el deseo
de seguir caminando,
donde las manos caen bruscamente
y estar arrodillado es el descanso,
donde se mira el cielo con soberbia
desesperada y áspera,
donde nunca se está del todo solo,
donde cualquier umbral es la morada.


Donde se quiere arar. Y dar un hijo.
Y se quiere morir, está la patria.





domingo, 26 de julio de 2015

32

32

No estoy triste. Apenas si es la tarde
y vuelvo a estar contigo, soledad:
eres la cosa cierta,
que no deja de estar.
La ausencia del amor ya no es el llanto:
apenas la sonrisa. Nada más.
Sobre las horas quietas
mi cansancio se arrastra sin cesar.
Después vendrá la noche
y a mi costado fiel se tenderá.
Mi cabeza reposa para siempre
sobre tu pecho tibio, soledad.
Era el amor, tal vez. Era el misterio,
era el volver de pronto a mi verdad
pero es más fuerte el miedo:
no quiero que me importe nada, ya,
ni mirarme en relojes como espejos.

Ya no quiero llorar.

Julia Prilutzky Farny


jueves, 24 de abril de 2014

Consejos para la mujer fuerte

Consejos para la mujer fuerte

Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón....
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:
se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar.
Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.

Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.

No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quién eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.

Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta
a nadar contra corriente.

Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo
rodealo de fosos profundos
pero hazle anchas puertas y ventanas

Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.

Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.

Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbados
y el oxido mortal de todos los naufragios.
Ampara, pero ampárate primero
Guarda las distancias
Constrúyete. Cuidate
Atesora tu poder
Defiéndelo
Hazlo por ti
Te lo pido en nombre de todas nosotras.

Gioconda Belli



lunes, 24 de febrero de 2014

Las Mujeres

Las Mujeres
Solamente las mujeres son capaces de limar nuestras aristas a fuerza de dulzura, de habilidad y de paciencia... y dejarnos la ilusión de que no nos arrastran como a un canto rodado...
Oliverio Girondo


jueves, 12 de diciembre de 2013

Alguien

Alguien

Un hombre trabajado por el tiempo,
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.


Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.


Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.


Jorge Luis Borges.




jueves, 5 de diciembre de 2013

Los amantes

LOS AMANTES

¿Quién los ve andar por la ciudad
si todos están ciegos ?
Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces
lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.
Son los amantes, su isla flota a la deriva
hacia muertes de césped, hacia puertos
que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos,
todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera saben
que mientras ruedan en su amarga arena
hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.
Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos,
el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan
una vez más antes de oler el día.
Ya están vestidos, ya se van por la calle.
Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos

Julio Cortázar